La inspección no intrusiva de equipos a presión permite evaluar la integridad de los dispositivos sin la necesidad de desmantelarlos, lo que reduce costos y tiempo de parada. Además, minimiza el riesgo de daños adicionales y mejora la seguridad al evitar exposiciones innecesarias a condiciones peligrosas durante la evaluación.
Es fundamental realizar inspecciones periódicas a los equipos a presión para garantizar que su integridad mecánica y estructural cumplan con los estándares de seguridad y rendimiento. Tradicionalmente, las inspecciones visuales internas se han utilizado para evaluar el estado de los recipientes a presión. Sin embargo, estos métodos están típicamente asociados con altos costos e inconvenientes para las operaciones de la planta. (La corrosión de estos recipientes se analiza en detalle en el artículo Introducción al manejo de la corrosión interna en recipientes de proceso).
Para superar estas deficiencias, las inspecciones no intrusivas (NII) se emplean con frecuencia en muchas instalaciones industriales. Las inspecciones no intrusivas consisten en una variedad de técnicas que permiten a los operadores inspeccionar de manera segura y efectiva las embarcaciones desde su exterior. Algunos de los beneficios clave de las inspecciones no intrusivas incluyen:
- Elimine los peligros asociados con la entrada manual en los buques. – Dado que las inspecciones no intrusivas se realizan en el exterior del equipo a presión, no es necesario que el personal ingrese manualmente al recipiente. Esto a su vez:
- Elimina la necesidad de cumplir con los requisitos de espacios confinados y otros protocolos de seguridad
- Minimiza las perturbaciones en el interior de la embarcación, que pueden causar daños o deterioro del equipo.
- Reducir la mano de obra y los recursos necesarios para la inspección de buques – Además de los inspectores, las investigaciones internas tradicionales requieren la participación de personal de rescate, planificación y operación de la planta. Por el contrario, las inspecciones no intrusivas solo requieren un inspector (o inspectores) para operar el equipo de inspección.
- Elimina la necesidad de limpiar la superficie interna del recipiente – Antes de que se puedan realizar inspecciones visuales internas, se debe preparar el interior del tanque o recipiente usando una variedad de métodos de limpieza. El vapor, los solventes de limpieza, el granallado, el cepillado con alambre y el lavado a presión son solo algunos de los métodos de limpieza que, en última instancia, aumentan el costo total de las inspecciones visuales. Debido a que las inspecciones no intrusivas utilizan técnicas de imágenes del exterior de la embarcación, no se requieren operaciones de limpieza.
- Sin pérdidas de producción asociadas con el cierre del recipiente a presión – Las paradas son uno de los contribuyentes más significativos a los costos asociados con las inspecciones visuales internas. Debido a que las investigaciones internas requieren que los inspectores ingresen al buque, el equipo debe dejar de funcionar temporalmente. Esta falta de servicio, conocida como cierre, puede resultar en una pérdida significativa de ingresos según la industria. Con técnicas no intrusivas, las inspecciones se pueden realizar mientras el equipo permanece en funcionamiento.
- Reducción de los tiempos de inspección y entrega – Debido a que los métodos no intrusivos requieren una mano de obra más pequeña y menos operaciones secundarias, el tiempo para completar la inspección se reduce significativamente.
